enero 25, 2011

Centros de Expansión Económica en Colombia durante la primera mitad del siglo XIX

Reorganización de los núcleos de expansión económica en Colombia a comienzos del siglo XIX

Tradicionalmente la historiografía ha señalado que la primera mitad del siglo XIX colombiano registró un considerable estancamiento económico. Bajo esta perspectiva se considera que las guerras de independencia constituyeron un factor decisivo en dicho estancamiento ya que desarticularon la economía esclavista y el sistema de hacienda, con lo cual las regiones donde este tipo de economía tenía gran importancia resultaron seriamente afectadas. Se ha recalcado también que las deudas contraídas para patrocinar las guerras y el funcionamiento de la naciente república dejaron el erario público en banca rota, de modo que la falta de liquidez afectó el desarrollo de proyectos económicos, en especial la mejora o construcción de nuevos caminos. El estancamiento económico de la primera mitad del siglo XIX se atribuye, asimismo, a las limitaciones tributarias representadas en monopolios y censos eclesiásticos heredados del periodo monárquico (TOVAR, 1987; BUSHNELL, 1996).


Ante el cuadro de decadencia que revelaba el país, los agentes públicos y privados del mismo, propusieron algunas alternativas en aras de superar las dificultades. En efecto, una vez formada la Nueva Granada , entre 1832 y 1845 los sucesivos rectores del gobierno promocionaron, por ejemplo, la exportación de tabaco alquilando a particulares factorías que localizó en las poblaciones de Ambalema, Palmira, Carmen de Bolívar y Girón. Asimismo, los gobiernos hicieron esfuerzos por aliviar la escasez de circulante e intentaron fomentar la inmigración extranjera y conectar los circuitos comerciales internos mediante el mejoramiento de caminos interprovinciales. Frente a las posibilidades que abría el creciente desarrollo del comercio exterior, los comerciantes que formaban parte de los Consulados de Comercio en las provincias de la Costa del Caribe (Panamá y Cartagena, sobre todo) también hicieron varias propuestas y plantearon algunas condiciones que consideraban indispensables para el buen desarrollo económico (AROSEMENA, 1868).

Dichas propuestas y condiciones no eran otras que: consolidar el orden y la integración del país; fomentar la agricultura (cacao, trigo, algodón) en las diversas regiones para evitar la competencia y la posible ruina de los nuevos empresarios; impulsar el cultivo del tabaco como producto básico de exportación, suprimir el estanco de ese producto e introducir su libre cultivo; la recuperación de los mercados internos, que estaban siendo controlados por los extranjeros (sobre todo ingleses); el impulso o la mejora de vías de comunicación que contribuyeran no sólo a disminuir el costo final de las mercancías sino también a ampliar el espacio mercantil. Entre estas mejoras figuraban los caminos interprovinciales y la navegación por el río Magdalena (TOVAR, 1987).

La nueva investigación histórica deja claro, sin embargo, que si bien el estancamiento económico que se registró antes de 1850 fue real, este no puede generalizarse para el conjunto de la Nueva Granada, pues entre 1830 y 1850 se presentaron iniciativas y dinámicas económicas provinciales e interprovinciales muy diversas, fundamentadas tanto en las reformas económicas planteadas por el gobierno como en la iniciativa privada que veía oportunidades en el desarrollo del comercio exterior (HENSEL, 2005: 115-133). En efecto, los estudios sobre comerciantes y empresarios del siglo XIX indican que los dos decenios anteriores a 1855 registraron un deslizamiento de los antiguos centros de desarrollo provincial que habían predominado en las regiones granadinas (Cauca, Antioquia, Santander y la Costa Caribe) con motivo del surgimiento de nuevas zonas dedicadas a la agricultura comercial, orientadas a satisfacer la demanda de productos requeridos por los mercados externos.


Texto original: Tesis doctoral Maria Fernanda Duque C. 2010. "Instituciones, organizaciones y familias". Universidad de Barcelona.